1.2 EL TURNISMO Y EL FRAUDE DEMOCRÁTICO

 

1.1.           TURNISMO Y FRAUDE DEMOCRÁTICO 

El sistema ideado por Antonio Cánovas basaba su funcionamiento en el turno pacífico de los dos partidos dinásticos. Los dos partidos políticos pactaban el acceso al gobierno sin recurrir a pronunciamientos militares. 

Para garantizar el turno, se recurría al fraude electoral, el sistema electoral no utilizaba procedimientos realmente democráticos. 

Los caciques locales eran una pieza clave del sistema, utilizados por los partidos para que garantizasen la obtención de la mayoría necesaria para gobernar al margen del electorado. Para ello recurrían a la compra de votos o a la coacción. 

El mecanismo del turno, se basaba en que e rey encargaba la formación de un nuevo gobierno al partido al que le tocaba. Se acordaba previamente la distribución de los escaños y la lista de diputados que iba a salir elegida, llamada encasillado. Los caciques locales eran los encargados de ejecutar el acuerdo, se manipulaban los censos, se introducían papeletas en las urnas lo que se conoce como pucherazo .

Las listas de los diputados estaban formadas por burguesía y aristocracia, que constituían una oligarquía que monopolizaba los cargos político-administrativos y los escaños de las cortes.

El fraude electoral fue una práctica habitual de los dos partidos que se turnaban durante todo el periodo de la restauración incluso después de que se introdujera el sufragio universal masculino en 1890. El sistema se consolidó porque favorecía la estabilidad política, ni las clases medias ni las populares se sintieron representadas por el sistema de modo que se distanciaron de los asuntos políticos. 

 


 

Comentarios

Entradas populares